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Compró un iPhone 17 Pro Max en Falabella y recibió veneno para ratones en Coyhaique

A pocas semanas que el gigante del retail, Falabella, aterrice en la capital de Aysén, una clienta denuncia haber sufrido un particular "cambiazo". Falabella quiso desentenderse, y fueron las redes sociales el motor que presionó para que Yared Aguilar no perdiera su dinero.

Equipo DeNota

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Aysén
Compró un iPhone 17 Pro Max en Falabella y recibió veneno para ratones en Coyhaique
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Una desagradable experiencia atravesó la periodista y comunicadora audiovisual de Coyhaique, Yared Aguilar, tras comprar por internet en Falabella un Iphone 17 Pro Max por el que pagó más de $1.350.000.

 

La compra la efectuó a través de la aplicación de Falabella en una venta directa de la tienda y pagó con débito.

 

Nada más salir de la oficina de Chilexpress de Coyhaique con su paquete, decidió abrirlo. “Noté que la caja era muy liviana para un teléfono iPhone. La iba sacudiendo, y cuando me subí al auto, lo abrí inmediatamente porque encontré que era muy liviana. Lo abrí y era veneno para ratas. Quedé en shock un momento”, cuenta Yared a DeNota.

 

La caja venía cerrada con la cinta adhesiva de Falabella, pero en su interior no traía ningún envase de iPhone, mucho menos un teléfono. Solo veneno.

 

Yared creyó que en Chilexpress se habían equivocado de caja y regresó a la sucursal, sin embargo, le dijeron que Falabella debía responderle y ahí comenzó un camino que duró 15 días hasta que el gigante del retail, tras groseras y permanentes evasivas, le devolvió el dinero.

 

“Volvió a pasar”, le dijo la dependienta de la empresa distribuidora tras el reclamo. Y ahí supo la afectada que la situación era más común de lo que ella habría sospechado.

 

Yared se contactó con Falabella y tuvo que abrir dos casos, aunque la respuesta fue lapidaria: “Me dieron a entender que yo me había robado el teléfono”, dice Yared, y agrega que "ahora cada vez que recibo un paquete, tengo que grabar. Yo atiné a tomarle fotos después. Ese día no dormí nada pensando que había perdido la plata".

 

Pero al día siguiente insistió y abrió otro caso: “Eso terminó en una pelea con la ejecutiva, porque ella me decía que no iba a abrir otro caso, incluso le levanté la voz".

 

Aunque le aseguraban que el iPhone había salido de Falabella, le impidieron el acceso a las grabaciones que demostrarían esta situación. "Entonces le van a responder al Sernac", les advirtió la periodista: "le corté y envié todos los antecedentes a Sernac". Paralelamente, subió algunos videos a TikTok con la denuncia "y pagué para que fueran virales; también tengo amigos que tenían conocidos que eran gerentes en Falabella en Santiago. Ellos igual enviaron correos ayudándome".

 

De pronto, la llamaron: "Me llamaron tres veces en un día preguntándole dónde había retirado". Era un daño importante a la imagen de la empresa, a pocas semanas de abrir la sucursal precisamente en Coyhaique. "Me hicieron explicarlo muchas veces. Después, solo me preguntaron si quería la plata o el producto. Al otro día recibí la transferencia".

 

Yared narra que "Sernac me comentó que muchas veces el tema pasa en el centro de distribución. Pero me dijeron que Falabella debe ponerse en contacto con ellos y ellos solucionarlo".

 

Recién ahí se enteró que había casos que tardaban 6 meses y hasta un año en solucionarse. "Al menos lo mío tardó dos semanas", se consuela.

 

Pero surge un tema adicional; y es que Yared fue criticada por comprar por internet, seguramente por personas que desconocen por completo las dificultades del mercado local: "Y acá es así, esa esa la opción que tenemos".

 

La marca Falabella está megapresente en los grandes medios de comunicación chilenos, por eso, la afectada tuvo que sufrir la conducta de los medios que prefieren conservar sus auspicios antes que hacer periodismo: "Intenté contactar con un medio nacional, pero me dijeron que eran auspiciadores".

 

Etiquetas: #Economía #medios
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