* Por Erwin Sandoval Gallardo
Un nuevo caso de Virus ISA en un centro de cultivo de salmónidos en la Región de Aysén, no solo ha implicado la activación de los protocolos de contingencia y la respuesta institucional asociada al evento; sino que igualmente reactiva la siempre latente preocupación por los efectos ambientales, económicos y laborales que esta infección es susceptible de causar, en caso de no ser debidamente controlada.
Tal como se informó en comunicado oficial, se trata de un Centro de Cultivo de Salmones Camanchaca S.A., ubicado en la Comuna de Cisnes, específicamente en el Canal King al sur de Isla Izaza; correspondiente a una concesión de acuicultura otorgada por la Subsecretaría para las Fuerzas Armadas en el año 2005 y que abarca una extensión de 8,96 hectáreas. Lo que convenientemente omite el comunicado oficial, tanto de la empresa como de SERNAPESCA, es que dicha concesión y todos sus impactos ambientales – entre ellos, este tipo de Infecciones – se materializan al interior de la RESERVA NACIONAL LAS GUAITECAS. Un área “protegida” que debiera estar libre de estas actividades industriales y que, sin embargo, actualmente mantiene más de 300 Concesiones para el cultivo del salmón al interior de sus límites. ¿Se imaginan se repitiera un escenario como el de la denominada Crisis del Virus ISA, esta vez, comenzando con un brote al interior de un área silvestre protegida?
Dado que nuestra memoria suele ser frágil – o selectiva, tratándose de grandes industrias –, no resulta inoficioso recordar que, en el invierno del año 2007 se presentó el primer caso de Virus ISA en Chile; en un Centro de Cultivo de la Región de Los Lagos, “y en un corto periodo escaló desde un foco contenido en algunos centros de cultivo, a una epidemia que afectó tres regiones y puso a toda una industria contra la pared.”. Los impactos de dicha crisis se concretaron sobre la economía nacional y regional – hasta US$5.000 millones en perdidas entre los años 2007-2009 –, el empleo – entre 15.000 y 25.000 desempleados – y el ambiente; hasta que en el período 2011-2012 la industria dio por superada la crisis.
La crisis, se ha dicho, se habría traducido en una serie de aprendizajes – empresariales, institucionales y regulatorios – para abordar los impactos y contingencias del cultivo industrial del Salmón; inclusive se modificó la Ley de Pesca y Acuicultura con el objeto, se declaró, de concretar legislativamente dichos “aprendizajes”. Entre todas ellas, destaco las palabras del entonces Ministro de Economía, Sergio Lavados, quien en el Primer Trámite Constitucional de la Ley 20.434 declaró que “en el futuro los centros de cultivo trabajarán con menores densidades”; dando cuenta que uno de los factores críticos del cultivo del salmón, sanitaria y ambientalmente, radicaba precisamente en las densidades de cultivo autorizadas.
Desde entonces las densidades de cultivo de salmónidos no han hecho más que aumentar. En efecto, la Crisis del Virus ISA se produjo en una época en que la industria cultivaba cerca de las 700.000 toneladas anuales; hoy, pese a los “aprendizajes” declarados, la industria informó un cultivo de 1.167.322 toneladas para el año 2025 (un 13% superior a las cosechas del año 2024). De hecho, el propio centro de cultivo hoy afectado por este brote de Virus ISA, obtuvo una Resolución de Calificación Ambiental para aumentar la densidad de cultivo autorizada: pasando de 416 toneladas a las 6.000 toneladas por ciclo de cultivo; todo, insisto, al interior de una Reserva Nacional.
En tiempos de una mega-reforma, que eliminó la exigencia de consultar el Plan de Manejo para autorizar actividades económicas al interior de Áreas Protegidas, y de un Plan Salmón que pretende triplicar la industria salmonera al año 2050; resulta plenamente justificado preguntarse: ¿Realmente se aprendió la lección?
* Erwin Sandoval Gallardo es presidente de la Corporación para el Desarrollo Sustentable de Aysén, Codesa Chile.
1 Toledo, C. y Espinoza, D. (2024) Catastro de concesiones para el cultivo de salmones ubicadas al interior de las áreas protegidas. Informe de Fundación Terram, Santiago de Chile. Disponible en: https://www.salvemoslapatagonia.cl/web/wp-content/uploads/2025/11/SLPTerram-CatastroConcesiones20 24.pdf
2 Bustos, Beatríz; “Brote del virus ISA: crisis ambiental y capacidad de la institucionalidad ambiental para manejar el conflicto”, en Revista EURE (Vol. 38, nro. 115, año 2012), pp. 219-245. Disponible en: https://www.scielo.cl/pdf/eure/v38n115/art10.pdf
4 Román, Á.; Barton, J.; Bustos, B. y Salazar, A. (Editores); Revolución Salmonera: paradojas y transformaciones territoriales en Chiloé, RIL Editores (Santiago, 2015). Disponible en: https://estudiosurbanos.uc.cl/wp-content/uploads/2020/01/9789560102560-Roman-2015-Revolución-salmonera.pdf
6 https://www.salmonexpert.cl/aprendizajes-del-virus-isa/1150061
7 Por medio de la Ley número 20.434 del 8 de abril de 2010. Disponible en: https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1012014
8 Dresdner, J.; Chávez, C.; Estay, M.; González, N.; Salazar, C.; Santis, O.; Figueroa, Y.; Lafon, A.; Luengo, C. y Quezada, F.; “Evaluación socioeconómica del sector salmonicultor, en base a las nuevas exigencias de la Ley General de Pesca y Acuicultura”, año 2016. Informe Final. Proyecto FIPA 2015-42, 351pp. Disponible en: www.subpesca.cl/fipa/613/articles-92098_informe_final.pdf