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Igual a Cristal

Nuestra columnista Magdalena Rosas aborda en su texto un proyecto que reivindica la historia de Puerto Cristal y los habitantes del campamento minero.

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Aysén
Igual a Cristal
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Por Magdalena Rosas *

 

Mi querida amiga Silvia Metzeltin, geóloga, escritora y la primera mujer escaladora de la zona de Aysén, inventa en su literatura un precioso concepto. El de las “Cosas patagónicas”. De esta manera, se refiere a todas aquellas situaciones que podrían ser consideradas coincidencias, pero que nos gusta más definir como “sincronías”: un pensamiento, una situación, un hecho, a partir del cual comienzan a aparecer situaciones y personas que se relacionan con el tema, que le dan sentido y nos ayudan a hacer crecer la idea, a veces hasta convertirla en algo tangible y real.

 

Así siento que le ocurrió a Emilia Costabal, cuando comenzó a querer ir a Puerto Cristal hace siete años. No se trataba solo de visitar un paisaje, sino también de descubrir este lugar, que tiene personas vivas y una historia que late, siente y que existe a pesar de todas las dificultades, especialmente porque ya prácticamente nadie vive ahí...

 

Acercarse a esta realidad casi como un juego y convertirla en la investigación de sus alegrías y tristezas, de los sueños y las esperanzas de una comunidad que, aunque no vive en su lugar de origen, cada año visita a sus deudos, recoge la memoria, se reencuentra para seguir latiendo.

 

Los Cristalinos es la organización que crearon los habitantes de Puerto Cristal hace veinte años. Ellos son los adultos que fueron niños en la mina, que fueron a la escuela, compraron, hicieron las representaciones de Semana Santa y Navidad en la iglesia del lugar, hasta verse en la obligación de emigrar, pero sin olvidarse de volver cada año a visitar a sus deudos.

 

Emilia, en su proyecto "Igual a Cristal", consigue hacernos jugar con ellos. Recrea el amor de lo que los cristalinos vivieron en Puerto Cristal, sus alegrías y sus tristezas. Vuelve a dar resignificación al lugar y sus habitantes y lo comparte con nosotros, la comunidad.

 

Lo que más me sorprendió de toda esta muestra que se puede visitar en el Museo Regional de Aysén,  es el juego con que Emilia y su equipo presentaron el proyecto. 

 

Sin cariño, no podemos jugar.  Esta muestra fue un reflejo de ello.

 

Me emocionó estar en el auditorio del museo lleno de “cristalinos”. Compartir con ellos, reírnos, verlos recrear sus recuerdos de infancia y adolescencia, recibir su reconocimiento con la estatuilla de San Lorenzo, el santo de los mineros. El cariño de Emilia y de todos quienes han participado de esta preciosa iniciativa.

 

Me dejó pensando la necesidad que tienen nuestras comunidades de ser vistas. 

 

No basta con promover al turismo la "Carretera Austral" como si fuera puro paisaje. (En otra nota explicaré por qué "carretera austral" está entre comillas).

 

Necesitamos querer, respetar y valorar a las personas que  habitaron esta parte de la Patagonia hace cien años y que la  siguen habitando hoy.  Emilia Costabal en su proyecto Fondart, “Igual a Cristal”, nos muestra un camino.

 
* Magdalena Rosas es música y profesora de Estado
Etiquetas: #Comunidad #Cultura #Identidad Regional
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