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Lo bueno, lo malo y lo feo de Boric

4 voces regionales opinan sobre el Gobierno que termina.

Rodrigo Campusano

Rodrigo Campusano

Aysén
Lo bueno, lo malo y lo feo de Boric
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Por Rodrigo Campusano Villagra | Periodista | @periodistadelsur

 

En solo unas horas, el presidente Gabriel Boric deja el poder y le entrega la posta democrática al presidente José Antonio Kast, en una de las transiciones más bruscas de la democracia chilena.

 

DeNota recogió opiniones de la plaza pública.  Una concejala, un consejero regional, un ex candidato libertario al parlamento, y una exdiputada, todas y todos desde Aysén, nos contaron que fue para ellos lo bueno, lo malo y lo feo del Gobierno que se va.

 

Sin duda, no es un ejercicio fácil, analizar más de 1400 días en un artículo periodístico, pero por lo mismo sobra material.

 

LO BUENO

 

La asistente social, exdiputada y exmilitante de Renovación Nacional, Aracely Leuquén, tiene claro su veredicto.

 

Contactada por DeNota, Aracely piensa que algo bueno fue “la moderación”, aunque para ella llegó tarde: “Gobernar no es lo mismo que marchar con megáfono. Con el paso del tiempo, el presidente fue moderando varias de sus posiciones iniciales y adoptando una conducción más pragmática del Estado. Otra cosa es con guitarra, y la realidad del país suele ser menos romántica que las utopías universitarias, y el Chile real terminó golpeando la cara de quienes llegaron a La Moneda con superioridad moral y convencidos de que conducir el país era un poco más simple”.

 

La exparlamentaria no se queda en lo discursivo y cree que algo positivo fue la Ley Chile Cuida (Ley N° 21.805), que fue promulgada en febrero pasado y establece el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados, reconociendo el derecho al cuidado (cuidar, ser cuidado y autocuidado) como un cuarto pilar de la protección social: “En el ámbito social, es justo reconocer avances que van de la mano de un cambio cultural significativo. La promulgación del Sistema Nacional de Cuidados representa un hito importante porque los cuidados son una necesidad, y no pueden seguir siendo una carga invisible para el Estado, deben ser asumidos como una responsabilidad compartida que fortalece a la familia y a la sociedad”.

 

Aracely Leuquén cierra los aspectos positivos  con los avances del proyecto que perfecciona los sistemas medianos de energía, algo especialmente sensible en Aysén, región con la energía más cara de todo el país.

 

Para el profesor y consejero regional Benjamín Infante, hubo políticas redistributivas considerables: “Se llegó al Gobierno como cuando se hace una revolución, con escasas condiciones subjetivas a favor y con todas las condiciones materiales en contra. Aun así, el período ha logrado avances relevantes en políticas públicas redistributivas como la reducción de la jornada laboral a 40 horas, la Ley del Royalty a la gran minería, la Ley de Responsabilidad Parental conocida como ‘Papito Corazón’, el Copago Cero en el sistema público de salud y la consolidación del nuevo sistema de educación pública".

 

Infante piensa que estas medidas apuntan a un nuevo orden social donde las responsabilidades colectivas adquieren protagonismo.

 

Felipe Henríquez, excandidato a senador por el Partido Nacional Libertario, sacó una significativa votación en este proceso y estuvo a punto de ocupar un escaño. Desde ese respaldo popular responde sobre lo bueno de Boric, sin medias tintas. A su juicio, lo único bueno para destacar es que “hubo una demostración clara que aquellos discursos y promesas que los llevaron al poder eran utópicas; esa experiencia podría empujar a su sector hacia mayor realismo y responsabilidad democrática frente a futuras crisis”.

 

La concejala socialista de Coyhaique, Ana María Navarrete, destaca los avances sociales del Gobierno de Boric y “en temas relacionados con las libertades sexuales, los derechos de las mujeres y la igualdad de género, que si bien no lograron avances como se esperaba, instalaron debates que Chile tiene que continuar teniendo. En la región se lograron avances importantes como los APR en varios sectores rurales, y mejoras en salud como el Hospital de Chile Chico, que está ya al servicio de la región”.

 

LO MALO

 

El ex seremi de Agricultura del último Gobierno de Piñera, Felipe Henríquez, dice que “lo malo del Gobierno de Boric es mucho”, aunque no duda en resumir lo que más afecta, bajo su criterio a Aysén y sus habitantes: “Enfatizo en el tiempo perdido, la falta de avances en conectividad para nuestra región y el déficit estructural que compromete el futuro”.

 

El consejero Benjamín Infante también tiene algo malo para decir: “El haber llegado al Gobierno para salvar la democracia, más que para transformarla, amputó la potencia política del núcleo que llegó. Esto le impidió conducir como corresponde al conjunto de la izquierda, lo que se tradujo en su momento en la falta de dirección política del proceso constituyente y ahora en las tensiones internas de la centroizquierda. Sin duda, el fracaso constituyente es lo más significativo políticamente del período anterior para el proyecto de izquierda”.

 

Ana María Navarrete considero que lo malo de Boric “fue instalar autoridades sin experiencia, lo que provocó errores importantes, como justamente una mala instalación del Gobierno, lo que ayudó a una lenta ejecución de proyectos, temas que desviaron la atención y favorecieron a la oposición en términos políticos, perjudicando directamente a la ciudadanía. El caso Monsalve fue una bomba, con mal manejo comunicacional y político”.

 

La exconcejal Aracely Leuquén también apunta al proceso constitucional fallido y a la polarización política que devino posteriormente: “Uno de los grandes problemas de los últimos años ha sido la profunda polarización política. En lugar de construir los grandes acuerdos que el país requería, muchas veces se optó por la lógica de la confrontación permanente”.

 

LO FEO

 

Dentro de lo feo surge rápidamente la caída de las banderas feministas con el caso Monsalve. Para Leuquén se trata de “uno de los aspectos más incómodos para el oficialismo” justamente porque “había sido una de las identidades centrales de su proyecto político”. Para Aracely, “las feministas callaron 4 años con el presidente Boric, sin defender los derechos de mujeres que fueron vulneradas durante su mandato... porque cuando los principios se aplican según quién esté en La Moneda, dejan de ser principios y pasan a ser simplemente consignas”.

 

En lo estrictamente regional, la exdiputada circunscribe a lo feo también la deuda en conectividad regional que deja el Gobierno de Gabriel Boric con Aysén.

 

La concejala Navarrete aterriza lo feo en la Región de Aysén: “En Coyhaique no se logró un buen trabajo político con las autoridades y eso dificultó el despliegue tanto de iniciativas como de un trabajo armónico, más allá de partidos políticos de Gobierno y hoy de oposición”.

 

Para el core Benjamín Infante, dentro de lo feo se sitúa la “falta de estrategia para disputar el poder real. La señal que recibimos el mundo social y político que hizo posible el ‘gobierno de nuevo tipo’ fue más bien la contraria: que volviéramos a nuestras casas y dejáramos que las instituciones funcionaran”.

 

Felipe Henríquez tiene claro su resumen de lo feo: “La inconsistencia, la mentira, el abuso y  el uso político de las necesidades y la erosión de la confianza pública”.

 

 

 

 

 

Etiquetas: #Política
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