En DeNota no recibimos plata de ningún grupo de interés para decir lo que algunos poderosos quieren escuchar; no tenemos absolutamente ningún compromiso con el poder político ni existimos para proteger la imagen de ninguna autoridad. Nuestro compromiso es 100% con las y los lectores y eso, aunque parezca obvio, siempre trae consecuencias.
La primera es que hemos publicado historias que incomodan y la segunda es que no le vamos a pedir permiso a nadie para investigar. La tercera es que tampoco vamos a guardar silencio cuando los responsables públicos confunden el ejercicio de su cargo con el derecho a decidir con qué medio de comunicación acomodarse.
Esta semana nuestro equipo de investigaciones de DeNota.cl publicó un reportaje titulado: "Querella por presuntas coimas salpica a la empresa favorita del alcalde Carlos Gatica".
Detrás de este titular hay documentos judiciales, contrataciones públicas, antecedentes administrativos y muchas preguntas sin respuestas.
El reportaje aborda en detalle la querella por cohecho presentada en Puerto Montt y que involucra a una productora vinculada a empresas que entre los años 2023 y 2026 acumularon más de $1.754 millones en contrataciones con la Municipalidad de Coyhaique. Además, analizamos la fallida licitación por 5.000 millones proyectada a cinco años en la que una empresa vinculada al mismo proveedor fue la única oferente. Todo esto ya está en Contraloría.
Justamente para no confundir el resultado de una querella con una investigación periodística es que publicamos antecedentes y pusimos preguntas sobre la mesa.
En DeNota contactamos a todas y todos los concejales de Coyhaique. Un tercio respondió y el resto guardó silencio. Ese silencio es cómplice y también es parte de la historia porque la fiscalización no es una concesión que las autoridades hacen a los medios de prensa, es una obligación democrática frente a la ciudadanía que los elige, aunque sea por un raquítico puñado de votos.
Un medio independiente vale precisamente porque no necesita agradarle a quien este gobernando en ese momento. En DeNota no tenemos detrás a un grupo económico que financia nuestra investigaciones ni un partido que nos diga qué hacer. Servimos a la gente, aunque el poder se incomode.
Sin duda, que esto tiene costos, más todavía desde una ciudad pequeña como Coyhaique, donde todos se conocen. Investigar, entonces ,exige mucho cuidado: contrastar, llamar y, sobre todo, publicar eso que la autoridad quiere dejar fuera del reportaje.
Por eso, preocupa bastante que se normalice el veto, explícito o disimulado, a determinados medios de comunicación. Las autoridades pueden discrepar de una publicación, pero no pueden convertir su molestia en motivo de exclusión.
Hay divertidas páginas locales de memes que forman parte de la conversación digital en Coyhaique. Lástima que mucho de ese contenido se disfrace de un velado cariñito a la autoridad de turno. Y en ningún caso las páginas de memes sustituyen al periodismo.
Por eso, uina cosa es compartir una talla en redes sociales; otra, muy distinta, es pretender que una publicación humorística reemplace la rendición de cuentas.
Lo ocurrido con el concejal Felipe León durante la reciente Flor de Fiesta, en el contexto de la circulación de contenidos en páginas como Coyhaique Postin, vuelve pertinente esta discusión. No se trata de censurar el humor ni de exigir solemnidad permanente en las redes sociales. Se trata de preguntarnos qué ocurre cuando la comunicación política se acomoda a los espacios donde nadie exige documentos, repregunta o contrasta una versión, mientras el periodismo profesional debe golpear la puerta para obtener respuestas.
A solo 10 meses desde su fundación, DeNota ha investigado diversos temas y hemos publicado crónicas, entrevistas, reportajes, columnas de opinión y noticias que intentan responder preguntas tan necesarias como complejas. Abordamos el homicidio de Marcel Foessel, el deterioro de los puentes en Aysén, el espionaje en democracia, las denuncias contra el alcalde Carlos Gatica y muchos otros temas. Y, desde una región pequeña, aislada y bastante abandonada, ya hemos acumulado más de 125.000 lecturas en solo 10 meses, algo que nos llena de orgullo y de ganas de seguir.
Sin embargo, hay algo más que no estamos dispuesto a callar: en estos 10 meses también hemos conocido el lado más miserable del ejercicio del poder. Hemos enfrentado intentos de comprarnos, de torcer nuestra línea editorial con ofrecimientos que nada tienen que ver con el interés público. No lo han conseguido. Y cuando el dinero no ha servido, algunas puertas se han cerrado. Autoridades que antes estaban disponibles, dejaron de contestar, eludieron las preguntas y levantaron barreras frente a la investigación periodística. Que quede claro: no consiguieron comprarnos y tampoco conseguirán silenciarnos. Si alguien cree que negándole una entrevista a un periodista puede impedir que una historia se investigue, no ha entendido cómo funciona el oficio.
Para cerrar varias cosas:
La prensa no está ahí para aplaudir a las autoridades, sino para someterlas el escrutinio público.
El periodismo independiente no es un enemigo de las instituciones. Es una de las herramientas que tiene la ciudadanía para vigilarlas.
DeNota.cl, noticias y observaciones de Aysén no nació para pedir permiso. Nació para contar lo que pasa en Aysén, incluso cuando a alguien no le conviene que se sepa.
Y mientras podamos hacer periodismo con independencia, seguiremos preguntando.