La presentación que hizo la presunta víctima fue derivada desde Contraloría al Injuv el 7 de octubre de 2024. Hasta la fecha, y a dos semanas de dejar el Gobierno, las autoridades de la institución no han cumplido con lo encomendado, por lo que el órgano contralor se vio impelido a insistir. La Resolución de la Contraloría dice que “el Instituto Nacional de la Juventud debe atender la denuncia de la exfuncionaria sobre posible acoso laboral y sexual”.
Además, le llama la atención al servicio por no entregar un informe sobre el caso en el plazo otorgado y le recuerda que respecto del acoso “los órganos de la Administración del Estado deberán tomar todas las medidas necesarias para su prevención, investigación y sanción”.
Cronológicamente, todo se remite al 22 de septiembre de 2024, cuando la extrabajadora de Injuv ingresó la denuncia a la Contraloría, por presunto abuso de poder y acoso laboral y sexual en contra de director regional de Aysén, Camilo Triviño. La denuncia, dice la presunta víctima, habría derivado en una baja de sus remuneraciones y su desvinculación. Renglón seguido, Contraloría le daba a Injuv 10 días hábiles de plazo para atender y contestar la denuncia. 420 días después todo parece congelado.
Durante varios días, DeNota intentó obtener respuesta de la dirección nacional del Instituto Nacional de la Juventud. El propio Camilo Triviño fue instruido para que la vocería fuera centralizada. La escueta respuesta vino del director (s) de Injuv, Nicolás Valdenegro: “Existe gestión del Servicio por medio de procedimiento disciplinario, el cual se encuentra en curso y cuyo contenido es reservado por ley”. Dice después que fueron notificados recién el lunes 23 de febrero 2026, pero no responde concretamente sobre los 14 meses de tardanza desde que se denunció en 2024. Solo acota que “en cuanto a posibles demoras en el proceso, se tomaron las medidas administrativas que corresponden, de acuerdo con lo establecido en el estatuto administrativo”.
Llama la atención que un Gobierno declarado feminista deje descansar en estanterías investigaciones sobre acoso sexual y laboral, habiendo impulsado y promulgado justamente la Ley Karin.
Finalmente contactamos el Director Nacional de Injuv, Juan Pablo Dualde ¿Qué nos dijo? “No tengo idea del caso”.
Indolencia y señales más, caracterizan una situación que se ha hecho costumbre en la región por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, del que depende Injuv. Total el 12 de marzo y como dice la sabiduría popular: “pasó la vieja” para las actuales autoridades.