DeNota
Opinión

Presupuesto, crisis climática y de contaminación atmosférica en Aysén

Erwin Sandoval aborda la grave contaminación atmosférica de nuestras ciudades del sur aysenino y el escaso avance en las políticas públicas que deben hacerse cargo de este amenazante asunto de salud pública.

Columnista DeNota

Columnista DeNota

Aysén •
Presupuesto, crisis climática y de contaminación atmosférica en Aysén
Compartir: ¡Copiado!

* Por Erwin Sandoval Gallardo

 

La contaminación del aire por material particulado 2,5 mata a 4500 personas y genera cerca de 3000 hospitalizaciones cada año en Chile. En consecuencia, no cabe dudas que se trata de una de las mayores problemáticas que enfrenta nuestro país no solo en términos ambientales, sino que igualmente de salud pública; siendo absolutamente urgente adoptar las medidas institucionales que, con el debido presupuesto, permitan enfrentar esta emergencia.

 

Sin embargo, pese a las declaraciones de preocupación y necesidad de medidas urgentes que se “reconoce” por parte de las autoridades de turno, las decisiones políticas se han encaminado a un debilitamiento de las normas, instrumentos y presupuesto destinados a enfrentar esta crisis de contaminación que aqueja, de manera creciente, a prácticamente todas y cada una de las ciudades o centros poblados de nuestra región.

 

Corría el mes de marzo del presente año y, apenas asumido el presente gobierno, procedió al retiro de 43 decretos del Ministerio de Medio Ambiente cuya elaboración había sido culminada por el gobierno anterior y se encontraban en proceso de toma de razón en Contraloría. Entre dichas normas, precisamente, se encontraba el Decreto Supremo número 3/2026 del Ministerio de Medio Ambiente que establece la “Norma Primaria de calidad del aire para Material Particulado Fino MP2,5”. Una norma que establece un estándar más estricto de emisiones y concentraciones de este material particulado y que, entre otros, podría prevenir cerca de 1700 muertes y hospitalizaciones anuales. Sin embargo, pese a que en su minuto se declaró que el retiro se justificaba en la necesidad de evaluar “ajustes”, habiendo transcurrido 10 meses aún no ha sido reingresada por el Ejecutivo ante Contraloría General de la República ni se conoce un plazo determinado para retomar su tramitación administrativa.

 

Otro tanto ha ocurrido con el Plan de Descontaminación Atmosférica para la ciudad de Puerto Aysén y su zona circundante. Una norma que inició su tramitación administrativa en mayo de 2022 – luego de que en diciembre del año 2021 se declarara a Puerto Aysén como “zona saturada por Material Particulado Fino Respirable MP2,5” – y cuyo texto definitivo fue aprobado por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad en noviembre de 2024. Así, a las dilaciones incurridas durante el gobierno del presidente Gabriel Boric, se sumó el retiro de la norma en el mes de marzo del presente año desde Contraloría General de la República y, pese a que fue reingresada en el mes de agosto (luego de 5 meses), el Plan de descontaminación continúa sin entrar en vigencia, retrasando la implementación de sus necesarias y urgentes medidas.

 

Por su parte, desde el mes de junio del año 2024 se encuentra en proceso de Revisión y actualización el Plan de Descontaminación Atmosférica para la ciudad de Coyhaique y su área circundante. Procedimiento cuya última actuación se refiere al Informe de la Consulta Pública realizada respecto de su Anteproyecto; restando aún la elaboración del proyecto definitivo de Plan, su aprobación por el Comité de Ministros y su sometimiento al control de legalidad por Contraloría, sin que existan plazos claros y concretos desde el ejecutivo para ello.

 

A todo lo anterior se suman los recortes anunciados en materia de presupuesto del Estado para el año 2027; entre ellos, las disminuciones de un 59,1% del presupuesto para enfrentar la Crisis Climática, de un 54,47% del programa de Calefacción Sustentable y de un 6% para Planes de Descontaminación. Recortes presupuestarios que disminuyen los recursos, precisamente, para enfrentar la crisis de contaminación atmosférica en nuestra región y para poner en marcha y ejecución instrumentos como el Plan de Acción Regional de Cambio Climático. Instrumento, este último, que establece como acción obligatoria y prioritaria – y que debe contar con el debido financiamiento – el desarrollo e implementación de una Estrategia Regional de Calidad del Aire.

 

Pese a que hace poco más de una semana el SEREMI de Medio Ambiente y la Delegada Presidencial Regional realizaron una evaluación del período de Gestión de Episodios Críticos del Plan de Descontaminación de Coyhaique, enfatizando la necesidad de robustecer las medidas y acciones para enfrentar la contaminación atmosférica de la zona y haciendo referencia a la necesidad de una Estrategia Regional de Calidad del Aire; las acciones concretas de su gobierno dejan en evidencia la urgencia de salir de los discursos, las meras palabras y transformar esa supuesta preocupación en hechos que contribuyan al bienestar, calidad ambiental y salud de los habitantes de Aysén.

 

* Erwin Sandoval Gallardo es presidente de la Corporación para el Desarrollo Sustentable de Aysén, Codesa Chile.

Etiquetas: #Medio Ambiente
95 vistas •

Artículos Relacionados