Crecimiento sostenido del empleo y dinamismo económico
La Región de Aysén volvió a posicionarse como la zona con mejor desempeño laboral del país, al registrar por octavo trimestre móvil consecutivo la mayor tasa de ocupación nacional, junto con una sostenida baja de la informalidad.
Según el último Termómetro Laboral, elaborado por el Observatorio Laboral de Aysén, correspondiente al trimestre septiembre–noviembre de 2025, la tasa de ocupación regional alcanzó un 68,8%, mientras que la participación laboral se mantuvo estable en 71,4% y la desocupación llegó a un 3,7%, una de las más bajas del país. Todo proporcionalmente.
En términos interanuales, la población ocupada creció 1,3%, con un aumento del 1,6% en los asalariados del sector privado, confirmando una recuperación sostenida del empleo formal.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por la industria manufacturera, que sumó más de 500 nuevos ocupados, en contraste con el sector silvoagropecuario y pesquero, que registró una caída cercana a 1.400 personas respecto del mismo período de 2024. En paralelo, el PIB regional creció 8,2% durante el tercer trimestre de 2025 y la producción de bienes aumentó 13,6%, consolidando el dinamismo económico de la región.
Informalidad en retroceso, pero con brechas persistentes
Uno de los indicadores más relevantes del informe es la baja de la informalidad laboral, que llegó a 29,5%, su nivel más bajo en años recientes. En comparación con 2019, cuando la informalidad alcanzaba el 32,1%, hoy hay cerca de 500 personas menos trabajando en condiciones informales.
La reducción ha sido más significativa entre las mujeres, cuya informalidad cayó hasta 27,5%, mientras que en los hombres se mantiene en 31,1%. Aun así, Aysén continúa por sobre el promedio nacional, que bordea el 24,9%, aunque muy por debajo del promedio latinoamericano, estimado en 46,7%.
El informe identifica que la informalidad se concentra principalmente en el comercio, la construcción y la agricultura y pesca, así como en trabajadores por cuenta propia, ocupaciones elementales y oficios manuales, un fenómeno estructural que sigue siendo uno de los principales desafíos del mercado laboral regional.
Pese a los avances, el diagnóstico es claro: Aysén muestra cifras líderes en empleo y crecimiento, pero la informalidad sigue siendo una brecha pendiente, especialmente en sectores tradicionales y de alta estacionalidad.